Canciones de anuncios de los 90, cuando comprábamos refrescos por culpa de la música… y por lo menos, no estaban malos
En Cine de barra seguimos rebuscando en el cajón de la nostalgia, ese lugar mágico donde conviven cintas VHS, teléfonos con antena y melodías que aún hoy somos capaces de tararear… aunque no recordemos qué comimos ayer. En este nuevo episodio de Vinilo de barra nos metemos de lleno en uno de los grandes fenómenos culturales de los años 90: los anuncios que nos vendían cualquier cosa gracias a canciones absolutamente inolvidables.

Porque seamos sinceros: muchas veces no queríamos el producto… queríamos vivir dentro del anuncio.
¿Quién no quiso ser ese ser sofisticado que bebía Larios mientras sonaba música elegante y parecía que acababa de salir de unas vacaciones imposibles? ¿O formar parte del universo imposible y ligeramente psicodélico de Radikal Fruit Company, donde parecía que todos estaban permanentemente en una masacre tropical? ¿Y qué decir de Cherry Coke, que logró que media generación asociara el refresco con una canción que seguramente acabó sonando más veces en televisión que en la radio?
En este episodio repasamos algunos de esos anuncios míticos y, sobre todo, las canciones que los convirtieron en pequeñas obras maestras del marketing emocional. Hablamos de Babylon Zoo, cuyo tema acabó más unido a unos pantalones que a su propia carrera musical; de Otis Redding, porque vender ginebra con soul siempre es mejor idea; de Smoke City, capaces de convertir unos vaqueros en algo misteriosamente cool; y, por supuesto, de James Brown, porque si alguien puede venderte algo con autoridad es él.
Entre recuerdos difusos, jingles involuntarios y debates absurdamente apasionados sobre si poner la canción entera o solo un fragmento de lo mala que es, Luigi Vercotti y Benalmadelman se lanzan a reconstruir una época en la que la publicidad todavía conseguía que nos quedáramos viendo los anuncios voluntariamente.
Un episodio para escuchar mientras recuerdas cuándo fue la última vez que tarareaste una canción… y de repente descubriste que en realidad estabas cantando un anuncio de hace treinta años.
No pasa nada. Nos ocurre a todos. 📺🎶🍺







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